Ya empezó el otoño
despuntan las hojas,
se abrigan los cielos,
se esconden los pájaros
y brilla el lucero.
Ahora, en mi alcoba estoy sola
y siento recelo de mi memoria,
suplica anhelo.
Me abrigo en tus ojos,
me escondo en tu pelo
y que el frio no albergue
todos tus sueños.
Que espero hacendosa
tu pronto regreso,
vive la experiencia y
contemplala sin miedo.
Que nadie se destruye
por mantequilla, miel y huevo.
Hornea con esmero
lo que venga
por este nuevo sendero.
Que ya llegó el otoño
y avecina la llegada
de un frío invierno.

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