Ni remontándome en los albores de la historia podría fundamentarlo, más solo tienes que salir a la calle si aún, hoy por hoy quieres comprobarlo.
Cuenta la leyenda que existían galanes con ciertos dones especiales.
De dimensiones perfectas, cuerpo y mente convivían perfectamente.
Incapaz de enamorarles. Para ti serían viajeros de paso,
¡Vamos, recapitulando! su objetivo era darte un buen repaso.
Estos poseían un catálogo con muentras originales sobre la gentil entrepierna que quitaría todos tus planes. Las había grandes y pequeñas, gruesas, sonrosadas y algunas, medio aguileñas.
Pero tan bien las sabian usar que su apariencia, la verdad, daba un tanto igual.
Toda bella dama que sufría desamor, terminaba acudiendo a una de estas, ya fuera queriendo o no, ¡Total! solo importaba quitar el calentón, con lo cual, ni que decir que aquí mojaba hasta el peor postor.
Pero es que muchos eran los osados a presumir, pero por desgracia, pocos los bien dotados a perseguir.
Bueno, ya para ir finalizando, solo decir que poca es la teoría, toda la dice el refrán, lo demás son habladurías...
..."Si por un cabrón lloras querida mía, buscate una buena polla que no se ande con tonterías, que te quite las penas y a tu cuerpo le de alguna que otra alegría".

No hay comentarios:
Publicar un comentario