sábado, 29 de septiembre de 2012

A la escriba...

Tintero mojado,
café colombiano y
puro cubano.

Me dispongo a discrepar
sobre las onomatopeyas
precolombinas que Cortés
no supo erradicar.

Indecencia y maldad
eran y son
características comunes de
quienes quisieron y quieren
amilanar a una masa
a la que creen subnormal.

Necedad de pensamiento
y berborrea para opacar,
la existencia de una inminente derrotar
que no pueden controlar.

El karma todo lo devuelve;

Han castellanizado costumbres
que entendían como infames
por no querer mirar mas allá
de sus almidonados pantalones.

Pero no han usado el poder de la tinta,
solo la fuerza de los mosquetones armados.

Sinceramente, solo puedo decir una cosa...
ya he consumido mi café colombiano,
se ha apagado mi puro cubano.

Pero a mi no van a doblegarme,
es la ventaja de ser acústica.
Entiendo el dominio
de inusitadas onomatopeyas
de simple comprensión:

"TIC TAC...
si me robas mis valores
yo te arranco los cojones
...TIC TAC"

No hay comentarios: