miércoles, 30 de mayo de 2012

Cristal ficticio

Resuenan los gerundios de un vocablo imperfecto,
donde la riqueza de palabra se cosecha
desde Noviembre hasta Enero.

Y no me entusiasme mucho la idea
de desnudarme por dinero.
Pero mi conciencia no es testigo
de las deudas a pagar
por haber jugado con fuego.

Ahora mi inocencia se reviste
con las galanterias de un recuerdo.
Siendo predecibles los acontecimientos
que mi mente desechó
aquel 31 de Febrero.

En mi mundo ya no existen
los verbos irregulares,
ni se castigan las acciones
que revolucionan ideologías triviales.

Es solo un mundo utópico
donde los excesos se convierten
en la rutina de sabuesos
diestros en encontrar
 lo perdido en el tiempo.

Buscan a una servidora
que se perdió entre las cosechas
de año nuevo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Juzgar...JúJá!

Dulce nectar del pecado
es aquello que guardo
entre mis piernas
con sumo cuidado.

Criaturas perfectas somos,
aquellas que omitimos
la existencia de nuestro
mayor encanto...
         por aburrir al hombre,
       por burlar al macho.

... la inteligencia de parecer necias
ante cualquier Jhonny Bravo.

Ficción metafórica

Es el girar del trapecio
regio, fiero
con aires de querer emprender el vuelo.

Lo que conmueve mi memoria
en lo refente a esas vivencias
que me hicieron ser lo que
hoy se que parezco...

Si quieres imaginar una historia de
sexo, humillación y mentiras,
añádele también drogras y alcohol,
ya no es por propia invención pero
sabemos que eso a todo buen guión
le da mas vida.

De niña precóz a mujer reprimida...

Imagína tu la historia,
que yo solo soy un trapecio
que gira y gira.

jueves, 10 de mayo de 2012

Meta... Morfo

Tenía un toque distinto
a romero, hierbabuena
y tal vez hasta canela.
Pero no quiero confundirme con la gente,
y perder aquello que me hacía diferente...

Entender suposiciones que oprimen mi intelecto es, en mucho de los caso, algo que tiendo a considerar molesto. Dudo que alguien pueda entender esta engorrosa teoría.
Sin tardar o aflojar en lo que mi mente insistía, esta es otra noche de insomnio en la que me siento una escriba. Garabateo una melodía inocua y vacía que al igual que tú, no comprende que lo que pasa en mi interior tiene un compás estridente. Nada se ha destruido, solo se ha transformado.

Ahora, literatura y poesía
trastocan mi mente
noche tras noche
día a día.